ARBITRAJE Y DEPORTE ESCOLAR

VIOLENCIA

LA OPINIÓN DEL ÁRBITRO DE LA PAZ SOBRE LA VIOLENCIA EN EL FÚTBOL

Escrito por FJESALCEDO 03-12-2014 en FÚTBOL. Comentarios (0)

Coincido con Diego Pablo Simeone en que lo que se vivió el pasado día 30 de noviembre de 2014 antes del partido Atlético de Madrid – Deportivo de La Coruña “es un problema social, no del fútbol”. Vamos, un problema de educación. Ahora bien, la gran pregunta es qué están dispuestos a hacer los dirigentes del mundo del fútbol y los periodistas deportivos para que ese “problema social” empiece a ser sanado. Porque, desde luego, es inimaginable que suceda algo así en el ámbito del rugby o del golf, y, si pasara, todos nos escandalizaríamos. Este es el quid de la cuestión. Por tanto, el objetivo es poner la mayor distancia posible entre el fútbol y la violencia.

Por ejemplo, la violencia verbal (los insultos, sin ir más lejos) debe ser explícita y continuamente condenada por los medios de comunicación, por las federaciones y por los clubes (y, siempre que sea posible localizar a los culpables, penada). Es un paso indispensable para dejar claro a los violentos que no tienen cabida en nuestro deporte. O, por mejor decir, para dejar claro que las actitudes violentas no tienen cabida, pues las personas siempre pueden cambiar, o, al menos, siempre debemos pensar que ese cambio es posible y trabajar por él. Eso es la educación, ¿no?

Por ejemplo, las conductas ruines del engaño y las faltas de respeto dentro del terreno de juego también deben ser castigadas. Si un jugador pretende engañar al árbitro (tratando de marcar un gol con la mano, dejándose caer en el área, pidiendo un córner que ni él mismo se cree, etc.), debe recibir una sanción ejemplar (varios partidos sin jugar), además de una enérgica repulsa por parte de los medios de comunicación, de forma que a los niños les quede claro que hay actitudes que no son dignas de ser imitadas. Después, no estaría nada mal entrevistar al jugador que ha obrado mal para que él mismo reflexionase sobre el error cometido. Sería la manera de decir (con hechos, no con palabras) que en el deporte siempre deben prevalecer los valores antes que los marcadores. En definitiva, todo lo que no es respeto empieza a ser violencia o una buena semilla para la misma, y no queremos alimentar la violencia, sino arrinconarla hasta acabar con ella. Es lícito querer ganar, pero no a cualquier precio. No todos los triunfos deportivos son victorias humanas. Esto también es educar. Ah, y, por supuesto, debemos destacar como se merecen los gestos deportivos: los de respeto al adversario, al árbitro, a las reglas de juego y al propio espíritu del deporte, en vez de dedicar horas de televisión y páginas de periódico al nuevo peinado de Fulanito o al anuncio protagonizado por Menganito.

 Y, por favor, que nos ayuden nuestros dirigentes políticos. Habrá quien pregunte qué pintan aquí los políticos, pero yo creo que pintan, y mucho. Para empezar, son los que legislan. Y, no menos importante, podrían y deberían ser los que nos ayudaran a elevar modelos de conducta, a marcarnos (con los hechos, no con las palabras) el camino de la grandeza del ser humano. Y uno puede equivocarse, desde luego, pero exigimos que la voluntad, la intención y los principios sean claros e inquebrantables.

VIDEO

Ángel Andrés Jiménez Bonillo, exárbitro de fútbol.  2 de diciembre de 2014


¡VALORES SÍ, VIOLENCIA NO!

Escrito por FJESALCEDO 01-12-2014 en VALORES. Comentarios (0)

Tras los incidentes que se produjeron ayer en los aledaños del estadio Vicente Calderón antes del partido que enfrentaba al Atlético de Madrid y al Deportivo de La Coruña, los cuales condeno y repudio desde mi condición de abonado y seguidor del club madrileño, el cual goza de una afición comprometida y respetuosa que poco tiene que ver con esos individuos aislados que son capaces de utilizar el fútbol como soporte para descargar sus frustraciones, utilizando la violencia frente a otros, entiendo que toda educación en valores es poca.

Las grandes instituciones como el Comité Olímpico Internacional (COI) o la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) realizan esfuerzos por promover una sociedad mejor a través de campañas como las que todos conocemos de “No racism”, “Respect”, “Sports for all”, etc., pero existen muchas organizaciones con una gran base detrás que trabajan desde eso, desde la base y para la base.

Esas organizaciones tienen tanta importancia como las mediáticas, pues de siempre se ha dicho que hay que cambiar el mundo desde la educación, desde la escuela. Este es un trabajo muy difícil y cuyos frutos se observan a largo plazo, pero no por ello menos importante que las grandes campañas publicitarias que pueden permitirse las mastodónticas organizaciones deportivas apoyadas por deportistas de élite.

Dentro de ese marco encontramos a la Federación Internacional del Deporte de la Enseñanza Católica (FISEC), la cual celebró este sábado su Asamblea General en Lisboa. Esta organización lleva celebrando sus campeonatos mundiales para jóvenes desde 1938 y en ella están englobadas naciones de cuatro continentes, todos menos Oceanía.

FISEC promueve campeonatos de ajedrez, baloncesto, balonmano, fútbol, futsal, tenis, tenis de mesa, voleibol, natación y atletismo, pero su espíritu va más allá de proponer un mero campeonato, su objetivo es educar en el respeto y la tolerancia a través de una experiencia deportiva vital en la que la convivencia es pieza fundamental con el fin de que el intercambio cultural siembre esa semilla de tolerancia, pudiendo evitar situaciones como las vividas ayer en Madrid.

Además de lo que son las actividades deportivas existen otros eventos pedagógico/pastorales como el Foro Joven, donde los atletas intercambian y exponen experiencias en torno a temas de rabiosa actualidad como el doping o los abusos sexuales en el deporte; el Bazar Benéfico, donde los países compiten vendiendo sus productos típicos con la finalidad de obtener una gran recaudación para una ONG; o la Misa Oficial, donde los chavales confraternizan después de haberse disputado la victoria más competida en la cancha de juego.

Ese trabajo arduo y mudo, que realiza FISEC y que no lo trasladan los medios a la gran audiencia, al menos está reconocido por el COI y apoyado por instituciones nacionales que trabajan en esa misma línea. En el caso de España es EMDE, Ente de Promoción Deportiva Eusebio Millán para el Deporte Escolar, quien sigue desde 1995 la estela y organiza sus eventos a nivel nacional y provincial, promoviendo ese deporte que forma integralmente a la persona y que impregna su vida de respeto, tanto en el ámbito deportivo como el personal.

Por todo lo anterior, me siento orgulloso de ser Directivo de EMDE desde 2006 y de haber sido nombrado Directivo de FISEC el 29 de noviembre pasado para sustituir en el puesto a Mathieu Pieters, holandés y exjugador de fútbol de Primera División en el Maastricht, quien ostentó la Presidencia de FISEC durante un largo período. Un orgullo y un reto, el de contribuir para construir una sociedad mejor a nivel mundial, basándome en lo que creo, en un deporte educativo que conforme deportistas para la vida.

Javier Esteban Salcedo.